El logro de educar adecuadamente a nuestra juventud es consecuencia directa del esfuerzo de miles de profesionales puertorriqueños, dedicados a formar a nuestrosciudadanos más jóvenes...
La calidad de ese esfuerzo es, a su vez, función de una estructura organizacional que comprende todos los aspectos de la educación: la preparación de currículos y normas educativas, la capacitación adecuada de los profesionales de la enseñanza, el apoyo a la docencia mediante el uso y disposición de recursos adecuados, el apoyo a la investigación docente, el avalúo de los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje, y la creación de un ambiente adecuado para que quienes son educados no solamente reciban conocimiento, sino que también se desarrollen como seres humanos al máximo de su potencial.
Educar a un país completo requiere algo más que lo anterior. Requiere poner en perspectiva nuestro trasfondo cultural y social, y a partir de nuestras realidades como pueblo, trazar metas tan altas como se puedan alcanzar en términos de nuestro desarrollo cívico, moral, social, científico, económico y humano, para luego desarrollar estrategias educativas sensatas, necesarias para alcanzar estas metas.
El Departamento de Educación no solamente educa a niños y a adolescentes: su comunidad escolar cubre todo el espectro de edades. Ofrece programas educativos regulares, técnicos y vocacionales, de alfabetización, de educación especial a nuestros niños con impedimentos, y educa a sectores específicos de nuestra sociedad con necesidades particulares en base a su trasfondo social.
La responsabilidad de todo lo aquí descrito recae bajo la Subsecretaría de Asuntos Académicos, sus Secretarías Auxiliares y unidades asociadas. En las páginas electrónicas de esta sección se describe la labor de todas estas unidades. |